Me da un poquito de pena confesar que el día de la fiesta de los vampiros y vaqueros no recuerdo el 90% de la conversación que sostuvimos, todavía traigo algo de cruda moral al respecto pero no regrets, además se pudo dar en cualquier momento entre el último año y quererla tener esa noche era algo optimista y no iba a salir del todo bien, sobretodo para mí; aparte me escudo en que ya lo había propuesto una vez y la respuesta a ello me dijo más de lo que pudimos intercambiar con palabras en ese entonces.
Ahora, para ser sincero, esa noche estuve ahí por la ilusión de ver amigos que hace mucho no veía por culpa de la estúpida pandemia, aunque tampoco puedo negar que ibas en el paquete. Así que en cuanto mi peinado inventado por Paco y destruido por mi inseguridad y mis ojos te vieron, sólo pude sonreír. Y es que a pesar de sentirme mental y sentimentalmente preparado para la ocasión, no pude evitar sentir un revoloteo en las tripas en cuanto pasó, igual no me apresuré a acercarme, ni siquiera quería saludar y de eso Dani es testigo y autora intelectual (salió mal de todas formas), pero me dio mucho gusto verte platicando con Kilo, con Vicky y demás, de cierta manera evocó en mí aquellos años de universidad y el tiempo de calidad que alcanzamos a compartir todos con todos, de cierta manera de eso vivo, a la nostalgia le debo y le reclamo tanto, after all, en griego es casi literal... La tontería de la paleta de caramelo y la torre de Pisa también formaron parte de ello y aunque el acto fuera tan patético como yo, me hizo sentir bien :)
Hoy me entró cabrón el veinte de que en unos días te vas, ¿quién te puede detener? Una inmensa alegría se apodera de mí al saber que el sueño de casi una vida se te convirtió en una realidad. A final de cuentas toooodo ese trabajo que hubo detrás tiene una de entre tantas recompensas que aun esperan pacientes, aquí o allá.
¿Yo? pues me gustaría decir que me quedo satisfecho con todo pero luego escuché de un genio que nada más los tontos se sienten satisfechos con algo y sinceramente no me siento así, ni con esto ni con nada y eso me ha tenido en jaque mucho tiempo, casi al borde de caer en la locura, tú sabes cómo es (sighs). Pero estoy "bien con eso" y creo que es una buena frase para seguir adelante, me gusta decir que aunque me tardé un poquito más de lo que quisiera, esto ya quedó atrás y no tengo más que enseñanzas, recuerdos hermosos y mucho cariño de por medio. Sin embargo es una de esas cosas que me gusta decir que aunque están desaparecidas, obviamente sé dónde están y no pretendo engañar a nadie por que se sabe que de vez en cuando recurriré a ello en uno de esos resbalones accidentales que le dan a las personas.
¿Es una despedida? naaah, ni de pedo, esas ni me gustan. Es un montón de pensamientos de un hombre que ha recorrido un tramito del camino de la vida y el amor y trata de entender que es lo que tiene en sus manos, cargando con el peso de todas esas palabras que trató y no pudo decir o que no salieron como hubiera querido, encadenado a los lugares dónde no quiso quedarse y a los dónde ya no había cupo; qué desmadre. Y también es algo de alivio y catarsis ante esa crudita antes mencionada y que no me dejaba andar agusto. Yo sé que ya nos veremos después.
¿Llegará esto a los ojos correctos? No lo sé, lector imaginario, Don Qlo lo escribe en su bloggcito con esa esperanza en lugar de hacerlo directamente contra los responsables, pero en caso de que sí llegara a llegar, pues entonces: ¡Mucha mierda!:D
XOXO
Chava.
"...We're on our way now..."